no sé que decirle, me faltan palabras;
quizás ya no quiera a mi lado una falda;
quizás sea el miedo a volver a cagarla.
No creas que estoy loco si escuchas que ladro,
soy un poco perro; soy un poco guarro;
soy todo corazón; soy la mula que tira del carro.
Lo traigo cargado de risas y llantos, de guerras ganadas,
placeres soñados, de noches sin luna,
corazones rajados...
Ay, ¡qué bien!,
si me hago un porrito me aguanta el papel;
si ve que estoy seco me da de beber;
si llego muy tarde se enfada un poquito;
le lanzo un besito y sonríe otra vez.

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